15 de marzo de 2009

Nunca pensé que el amor era el único refugio contra los bombardeos nocturnos

A punto de ser secuestrada [o estrellarme] en un pesero que creyó ser un buitre en el desierto de Sonora...aterrizo en el metro General Anaya sin corazón, éste salió disparado de mi pecho sin previo aviso. Vagones borrosos y rancheras que animan la conversación o el silencio. A salvo. Destino: Bellas Artes. Si algo me sorprende de esta defectuosa ciudad es su capacidad de hacer de la poesía una forma de vida. A las 5 de la tarde (hora simbólica), en la explanada del Palacio de Bellas Artes se celebraba un maratón poético por el aniversario de la muerte de Jaime Sabines. Verso, guitarras, poemarios en cualquier mano ajena y una enorme cola para subirse al escenario a recitar. Quise aspirar a la lluvia pero el cielo hizo caso omiso a mi mensaje telepático.









Si el amor es el único refugio contra los bombardeos nocturnos, la poesía puede ser el alimento para saciar el vértigo de aquellos que habitan el temblor. Espero curarme de ti...


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fu-

marte, de beberte, de pensarte. Es posible.

Siguiendo las prescripciones de la moral de turno. Me

receto tiempo, abstinencia, soledad.





¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?

No es mucho, ni es poco, es bastante. En una

semana se pueden reunir todas las palabras de amor

que se han pronunciado sobre la tierra y se les

puede prender fuego. Te voy a calentar con esa

hoguera del amor quemado. Y también el silencio.

Porque las mejores palabras del amor están entre dos

gentes que no se dicen nada.





Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y

subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que

te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame

agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche"...Entre

las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he

dicho "ya es tarde", y tú sabías que te decía "te

quiero".)





Una semana más para reunir todo el amor del

tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú

quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No

sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para

entender las cosas. Porque esto es muy parecido a

estar saliendo de un manicomio para entrar a un

panteón.



Jaime Sabines



Convaleciente.
Inmóvil. Prolongándome hacia el vértigo.
Raíces del contacto creciendo en mi piel.
Presagio ciego.
Cayendo.
Sangre y búsqueda.
Kamikaze.

¿Quién necesita cura?


8 comentarios:

ángel dijo...

Un gusto aterrizar por primera vez en tu espacio. Gracias por esta reseña del homenaje al enorme Sabines.

Saludos..

Ulises dijo...

Lulú, no me extraña que todos se rindan ante tu pluma...

Que mamá naturaleza te bendiga con sus mejores frutos.

Lulú dijo...

Bienvenido, Ángel, su blog es como una antología en constante actualización. Pásese por mis arenas cuando le apetezca...


Ulises, quién se rinde?...tantas veces preguntándome cuáles serán los mejores frutos de la naturaleza...los hombres? los versos? siempre en plural...
no dejes de visitarme...

Buentes dijo...

Buenas! No nos conocemos pero tenemos amigos en común (Borja de Diego) y tengo entendido que estuvimos en la misma clase de Relaciones Internacionales este año. No logro ponerte cara ahora mismo, la verdad.

Desde hace unos días, soy visitante de tu blog. Me sorprendió la entrada de Ciorán, el poemazo de Borja y algunas lecturas más que pusiste por ahí abajo. Fue una buena sorpresa. Ya hablaremos más, tomo tu correo del comentario que hiciste.

Un saludo.

dediego dijo...

Buenas, yo a usted tampoco la conozco pero me consta que su pelo inspira cascadas y que las mareas son formas que tiene el mar de echarla de menos.

¿Podría ir a visitarla? Un encuentro entre dos desconocidos
:).

Lulú dijo...

Ven, voy a tatuarme las llamas en la nuca, una luna en el pie y el vértigo en los ojos.

¿quién me escribe?

dediego dijo...

Te llevo conmigo. Te llevo conmigo.

costa sin mar dijo...

man, le piqué a un vínculo de un blog, lo hice mal y apareció el suyo, primero pensé: úchale ya cambiaron el templete y el color, después me di cuenta que era otra cosa, me gustó el post, pasaré por aquí saludos