27 de agosto de 2012

The beautiful days













En los días en los que las ganas de escribir o contar algo están ausentes, me basta con mirar el rostro de mi hermana. Su pequeño cuerpo blanco y frágil. Su cuerpo delgado con las costillas entreviéndose. Los ojos tristes, hoy, de una niña que no tiene lo que quiere. Sus ojos, que miran a otro lado, representan una renuncia. La renuncia a una piscina esta vez. Mañana, quizás, será la renuncia a otros sueños. Y qué más da. Ya vendrán otros sueños y sus ojos seguirán fieles. Estos son los días más hermosos. Los hermosos días de la infancia. 

4 comentarios:

bemopri dijo...

¡Qué preciosidad! Me encanta la última foto, aunque vaya lástima, desde luego, se puede apreciar la tristeza en su carilla.
Niña, debemos hablar sí o sí y sé que me vas a matar.

Un besazo desde Almería :*

Teyalmendras dijo...

Preciosas fotografias...

Pasaron los días y estuve ausente pero vuelvo renovado de estas vacaciones, con ganas de leer y comentar… con ganas de compartir esa magia que atesoran las palabras.

Besos almendrados ;)

Carmen G. de la Cueva dijo...

Vaya tela Bego... todavía estoy esperando tu llamada!! Qué tal todo?

Dara Gorrión dijo...

Esos son los días más hermosos, pero solo lo sabemos cuando ya se han ido.