7 de enero de 2013

27.


Ira Bordo





Mis manos escriben buscando la luz el día que cumplo 27 años. En las sombras del miedo -nuestro miedo- han estado escondidas por meses sin querer probar qué es la vida sin el temor que todo lo empaña. Para el miedo escogemos un lugar seco y lo enterramos. No hay tiempo para los muertos este año. No quiero oír hablar de la muerte más que en los poemas. Dejaré de llamar a los muertos para que me hablen desde el otro lado. Quiero vivir. Y terminar todos los poemas que tengo empezados en este cuaderno y escribir otros nuevos. Y seguir perfilando esa novela que en la cabeza me da vueltas. Escribir, pues, para combatir el miedo. No dejar pasar ni un solo día sin escribir un verso, una línea. Ponerme a salvo memorizando aquellos poemas que desearía haber escrito para decirlos en la noche cuando mi cuerpo ocupe su lugar en la sombra y mi voz quiera ocultar los presagios. 


9 comentarios:

juan bello dijo...

El poema será refugio. Felices 27.

Isandro Ojeda García dijo...

...

Carmen G. de la Cueva dijo...

Gracias, Juan. Te echaba de menos.

bemopri dijo...

Con una hora y pico de retraso, te deseo muchas felicidades. ¡Qué cabecita tengo! Espero que hayas pasado un buen día.
Estoy deseando que me cuentes cosas (en la medida de lo posible) sobre tu nuevo proyecto literario ;)

¡¡Un beso!!

María Mercromina dijo...

Feliz cumpleaños

Carmen G. de la Cueva dijo...

gracias a las dos :)

Heisenberg Ammalato dijo...

V, enterrá tus miedos en tierra húmeda. Regalos cada tanto para mantener esa humedad. Tirá a esa tierra las sobras de tu comida, a menudo, que el fruto de esa mata es dulce, carnoso y consistente.

Dara Gorrión dijo...

La voz para salvarnos.

Carmen G. de la Cueva dijo...

La voz para salvarnos. La voz para salvarnos. La voz para salvarnos. Acabas de darme el mantra perfecto para este extraño día.