
Un mono aterido de frío que contempla el horizonte. Los libros se apilan promiscuos sobre la ventana porque no disponen de espacio en las estanterías. Este sótano no me pertenece y yo me empeño en cubrirlo de libros robados, prestados y en lenguas extranjeras que jamás llegaré a entender. Todo para hacerlo mío. Las preguntas cada vez son más frecuentes. Confío en que el futuro no existe. Ser periodista o no serlo. Esparcir las cenizas o enterrarlas. Leer a Tsvietáieva y preguntarse por la profundidad del abismo. Leer a Perec. Leer la biografía de Frida. Ser una rara especie de amante. No comer. No dormir. No ladrar. Hacer el amor cada dos horas. Oír quince veces seguidas cómo Oistrakh toca Claro de luna mientras escribo. Desnudarme. Ser impúdica. Leer a Roche. Leer a Gopegui. Saberse de memoria los versos de Celan. No morir aplastada por un bloque de hielo caído de la más alta cornisa de cualquier edificio praguense. Sentir un amor desbocado. Necesitar la hoja en blanco. Necesitar la nieve para beber.
Sin brújula. Ayer pensé que hoy podría escribir un poema. Ahora soy una autómata que imita sus propios movimientos. Vivir en Praga. Querer volver al DF y pasearse por las librerías de viejo de Coyoacán. Y beber chupitos de tequila con zumo de tomate. Y asombrarse a cada paso con los rostros desconocidos, los acentos, la poesía urbana del smog. Desear el desierto. Querer subirme contigo al Transiberiano en Moscú y bajarnos en Shangai. Recorrer el mundo. Recorrernos. Ser una poeta cultivadora de grietas. Y qué es la frontera sino los monstruosos límites de lo indefinido. La obscenidad del abismo.
Te busqué durante mucho tiempo. Las tazas de té sobre el escritorio. Los libros a medias. Los poemas que nunca te recitaré en voz alta. El milagro de la lírica. El deseo húmedo. Tu facilidad para aferrarte, a oscuras, a la impostura de las letras. Nuestro vicio solitario e inofensivo, el de escribir. Quitarse la máscara y dejarse caer. Escribir sobre los feminicidios de Ciudad Juárez. Ser la mujer que vio morir en sueños a todas las poetas.
