Se hace extraña mi última noche durmiendo en el Sur. LLueve y el vendaval se lleva lo que sobra. Agita las antenas y mis miedos.
De camino a casa desde la facultad en el coche, la radio sólo ponía canciones de esas que me hacen cantar a voces, casi gritar. La música traspasaba los cristales y me dirigía por la nocturna carretera en mi último trayecto.
No es una despedida. Las despedidas son incómodas miradas, promesas que se aplazan. Le digo adiós al Sur. El resto del universo seguirá [+7 horas] al otro lado de la pantalla. Y sé que el cielo no será el mismo desde el DF, ¿cómo serán de cálidas las noches alli?
No preguntéis por mí. El idioma será el mismo pero caminaré por desconocidas multitudes y el hielo al fondo de los vasos abrazará las soledades.
Experimento un extraño equilibro entre la incertidumbre y la excitación. A esta hora me siento funámbula entre el sueño fugitivo y el abismo. Detrás de tanta prisa y silencio hay un camino cubierto de kilómetros, ¿sabré llegar a él? Detrás de cada gesto y fotografía hay un mundo transitorio y miles de historias contadas en noches de insomnio y mañanas de resaca.
Febrero puede ser la conquista de una nueva Ítaca.
[-2]
De camino a casa desde la facultad en el coche, la radio sólo ponía canciones de esas que me hacen cantar a voces, casi gritar. La música traspasaba los cristales y me dirigía por la nocturna carretera en mi último trayecto.
No es una despedida. Las despedidas son incómodas miradas, promesas que se aplazan. Le digo adiós al Sur. El resto del universo seguirá [+7 horas] al otro lado de la pantalla. Y sé que el cielo no será el mismo desde el DF, ¿cómo serán de cálidas las noches alli?
No preguntéis por mí. El idioma será el mismo pero caminaré por desconocidas multitudes y el hielo al fondo de los vasos abrazará las soledades.
Experimento un extraño equilibro entre la incertidumbre y la excitación. A esta hora me siento funámbula entre el sueño fugitivo y el abismo. Detrás de tanta prisa y silencio hay un camino cubierto de kilómetros, ¿sabré llegar a él? Detrás de cada gesto y fotografía hay un mundo transitorio y miles de historias contadas en noches de insomnio y mañanas de resaca.
Febrero puede ser la conquista de una nueva Ítaca.
[-2]

